Alcazaba de Málaga

La Alcazaba de Málaga es un castillo estructurado en base a los gustos y costumbres de los antiguos gobernantes musulmanes de la ciudad, está situado en la ladera del monte Gibralfaro. Se construyó en el siglo XI sobre los vestigios de otro baluarte romano.

Constaba de 110 torres principales y algunas más pequeñas. Entre ellas la más destacada es la torre del Homenaje. Su marca principal son los tres muros concéntricos que lo encierran, lo que le confiere un carácter militar de extrema seguridad entre las otras estructuras comparativas de la España musulmana, es un monumento bastante concurrido gracias a sus agradables atardeceres, su estructura única y su gran historia.

El diseño de este edificio es único debido a la necesidad de ajustarse la estructura a la topográfica del territorio. Con separadores almendrados, presenta diversas tallas aisladas en dos plantas únicas, la más destacada de las cuales es la más noble y da acceso a una torre que data del siglo XVI. La Alcazaba cuenta con numerosas salas, entre ellas la Plaza de Armas, que en la actualidad es un precioso patio de estilo árabe, y además la Puerta de los Arcos.

Relato de Alcazaba de Málaga

Esta fortificación de la residencia real cuyo nombre en árabe significa baluarte es uno de los hitos verificables de la ciudad, un espacio que excepcionalmente se visita por la unión de historia y magnificencia en una antigua zona cercada similar.
Desde la época musulmana, se sitúa a los pies del monte Gibralfaro, donde se encuentra el castillo árabe a la que estaba conectada por una sala asegurada por muros llamada La Coracha; a lo largo del Teatro Romano y antes del edificio de la Aduana, se puede contemplar en pocos metros la asociación de las sociedades romana, árabe y renacentista, lo que hace de este rincón un lugar extremadamente singular. Fue construido en los años 1057 y 1063 según los estudiantes musulmanes de historia al mando del señor de la taifa bereber de Granada, Badis. En su desarrollo, se utilizó materiales transportados de diversos lugares distintos a Málaga y piezas reutilizadas del teatro romano anexo, por ejemplo, segmentos y capiteles.
Posteriormente, los almorávides desembarcaron en Málaga en 1092 y los almohades en 1146. En 1279, la conquista de Muhammad II Ben al-Ahmar represento que la alcazaba quedara en manos del reino Nazareno. Su cambio le da un grabado profundo como un edificio nazarí basado en la piedra. Combina las necesidades de vigilancia y la excelencia de una residencia real árabe compuesta por patios y calas rectangulares con sus recintos verdes y lagos. Sus salas, que, en el diseño de las convenciones granadinas, buscan en su interior la variación de luces y sombras para realizar aquellas recreaciones tan comunes en las estructuras árabes.
Su parte militar la convierte en una de las obras musulmanas más reconocida protegida en España. Con matacanas, torres de albarranas con aberturas de pernos y separadores almendrados como componentes cautelosos, sin embargo, su mejor resistencia estaba en su posición, ya que estar construida en una zona elevada tenía una perfecta vista desde sus balcones para poder proteger tanto la bahía como la ciudad.
Alrededor de ella había una zona residencial, ahora totalmente desaparecida, que incluso tenía un marco para vaciar el agua fecal, que funcionaba en cada una de las casas, lo que demuestra el estado de avance social que existía en ese entonces. Se le aplicaron varias reconstrucciones y modificaciones, algunas de ellas incluso en el siglo XX, en la actualidad se puede observar en su visita muestras arqueológicas de muy alta importancia histórica.
En las principales excavaciones para su recuperación, se encontraron las partes restantes de los tabiques sólidos romanos, asegurados con estuco rosado y pequeñas piletas de pizarra, fueron encontrados para el arreglo del Garum (pegamento angular hecho por los romanos) y una prisión donde los rehenes cristianos que trabajaban durante día eran mantenidos durante la noche.

Horarios de visita y Tarifas

Abierta al público del 1 de Abril al 31 de Octubre de 9:00 a 20:00 h. y del 1 de Noviembre al 31 de Marzo de 9:00 a 18:00 h.

Cerrado el 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de Enero. Los precios de las entradas para visitar la Alcazaba son: 2,20 euros la entrada normal y 0,60 euros la tarifa reducida, de la que se benefician los residentes en Málaga, niños de 6 a 16 años, estudiantes, jubilados y pensionistas.

Un punto interesante es que, si también tenéis previsto visitar el Castillo de Gibralfaro, puedes beneficiarte de una entrada conjunta por 3,55 euros. Además, tened en cuenta que los domingos a partir de las 14 horas la Alcazaba de Málaga está abierta al público totalmente gratis.

Valora esta página