Parque del Retiro de Madrid

Visitar Madrid y no recorrer el Parque del Retiro es perderse una experiencia vital que describe a la capital española desde la naturaleza, los hábitos urbanos y su historia.

Fue parte del proyecto paisajístico del Palacio del Buen Retiro, inaugurado el 5 de diciembre de 1633, por iniciativa del el Conde-Duque de Olivares, quien ideó un espacio para recreo del rey Felipe IV y su corte en torno al Monasterio de los Jerónimos, antiguo retiro de los reyes de la casa de Austria.

Bajo la dirección de los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi (1577-1635) y, muy especialmente, Alonso Carbonel (1583-1660), quien asumió el proyecto tras la muerte del primero, el Buen Retiro fue edificado a partir de 1630. Su ubicación, en aquel entonces en las periferias de Madrid, y las características de las edificaciones que contenía, eran consideradas ideales para el objetivo lúdico, propuesto por el Conde-Duque de Olivares, sin embargo llegó a convertirse en un estratégico centro de poder del siglo XVII y buena parte del XVIII.

El proyecto marchó con celeridad impuesta por la necesidad de complacer a Felipe IV, por lo que su estructura era una yuxtaposición de estilos e ideas. Similar destino tuvieron sus enormes jardines cuyo artífice fue igualmente Alonso Carbonel, con intervención en esta etapa inicial de Cosme Lotti (1570 o 1580-1651) y Baccio del Bianco (1604-1657).

Felipe IV convirtió el Buen Retiro en un espacio de creación artística y de recreo para la Corte. Para tal fin se construyeron varias ermitas, se diseñaron canales y el Estanque Grande fue escenario de recreaciones de batallas navales y representaciones teatrales.

Ese carácter recreativo siguió con Carlos II. Los dos primeros soberanos Borbón, Felipe V y Fernando VI, lo usaron como residencia oficial, sin embargo bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, el Buen Retiro fue perdiendo importancia.

Su uso como parque urbano se remonta a 1767, año en el que Carlos III permitió la entrada de visitantes a efectos recreativos, pero transcurriría mucho tiempo para que el acceso a sus instalaciones fuera totalmente libre.

Luego de la Guerra de la Independencia, que causó severos daños al parque y al palacio, el Retiro renació con esplendor en el siglo XIX, con la terminación del Real Observatorio Astronómico, de Juan de Villanueva, la Casita del Pescador, el Paseo de Coches (sobre los antiguos canales navegables), el Ángel Caído y el sobresaliente Palacio de Cristal, que junto con su lago artificial fue construido en 1887 con motivo de la Exposición de las Islas Filipinas.

El complejo palaciego fue demolido en tiempos de Fernando VII, el resto (a excepción de Casón y del Salón de Reinos) fue derribado en 1868 por orden del Gobierno provisional. Ese fue el año en el que, tras la Revolución Gloriosa, el Buen Retiro fue cedido al Ayuntamiento de Madrid y convertido en espacio público con el nombre Parque de Madrid.

Particularmente intensa fue la etapa que experimentó el parque desde la municipalización hasta el segundo tercio del siglo XX, lapso al que pertenecen:  el ciclón que se abatió sobre Madrid en 1886, diversos eventos internacionales, para los cuales se proyectaron nuevos edificios, los destrozos de la Guerra Civil (1936-1939), su nueva restauración, la suma de numerosos monumentos conmemorativos y conceptos paisajísticos.

En este sentido vale mencionar el traslado de la Puerta de Felipe IV, monumento de estilo barroco de entrada al parque, al Parterre o la construcción de un nuevo embarcadero en el Estanque Grande, realizados entre los años 1922 y 1926, al igual que la estatua dedicada a Alfonso XII, culminada en el 1922 y que es uno de los iconos del lugar.

También se añadieron El Jardín de plantas vivaces, el Huerto del Francés y La Rosaleda, este último aporte del jardinero mayor Cecilio Rodríguez , en cuyo honor existen jardines que llevan su nombre .

Ya en el siglo XXI, el último de los jardines realizados en el Retiro es el Bosque del Recuerdo, levantado en 2005 en homenaje a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004.

El Parque del Retiro fue declarado Jardín Artístico-Histórico en 1935. Y de esa manera su artística verja, abierta por monumentales puertas entre las que destacan la de la Plaza de la Independencia, la de Hernani, la del Paseo de Coches, las del Paterre, se ha transformado en icono madrileño.

Mucho ha ganado y perdido este emblema de Madrid a través de su evolución y ese es parte de su encanto, pues ha sido un lienzo en el que la historia, el arte, la arquitectura y el paisajismo, han dejado sus pinceladas.

Que ver dentro del Parque del Retiro

El Parque del Retiro tiene una extensión de 125 hectáreas.

Dentro de sus límites existen más de 19 mil árboles, representativos de 167 especies.

Además, su variedad de plantaciones, la presencia de zonas boscosas, estanques, fuentes y zonas húmedas, favorecen la diversidad de la fauna, por lo que el Retiro es el tercer parque urbano madrileño con mayor número de especies animales.

Sus cuatro siglos de antigüedad y las reiteradas intervenciones en su historia tan intensa, han dejado huellas que se disfrutan en los numerosos caminos que recorren toda su extensión.

Dentro de esa diversidad es posible orientarse con planos, disponibles en las casetas de Información y en El Huerto del Retiro, Centro de Educación Ambiental, ubicado al sur.

Hay atractivos para todos los gustos y ánimos, pero los estandartes del Parque del Retiro son los siguientes:

  • Estanque Grande. Es el espacio más popular y su historia (existe desde la inauguración del Retiro en el siglo XVII), lo ha llenado de nostalgia y señorío. Aún pueden surcar sus aguas como en otrora, mientras exista luz de sol. El Estanque Grande es lo primero que los turistas ven si entran al parque desde la calle Alcalá.
  • Monumento a Alfonso XII. El Estanque tiene como hermoso complemento decorativo del monumento a Alfonso XII, levantado a comienzos del siglo XX. Este proyecto del arquitecto José Grasés Riera ha reincorporado a partir del 25 de abril del 2018 la torre mirador, que estuvo más de más de 30 años cerrada. Desde ella se tendrá una visión de 360 grados de El Retiro y además se dominará el panorama madrileño desde una altura de 20 metros.
  • Palacio de Cristal. Hoy una sala de exposiciones tiene como sede esta particular construcción de hierro y cristal construida en 1887. El Palacio de Cristal junto al impresionante entorno de árboles, veredas y agua, es un paisaje de postal que los turistas se llevan en la la memoria y sus cámaras fotográficas.
  • Palacio de Velázquez. Sala de exposiciones temporales del Museo Reina Sofía, el Palacio de Velázquez sobresale como estampa de ladrillos de dos tonos y azulejos vistosos de la Real Fábrica de la Moncloa, y los de arcos de sus fachadas. Lleva el nombre de su arquitecto, Ricardo Velázquez Bosco, quien también construyó el Palacio de Cristal.
  • Rosaleda. Es un jardín de casi una hectárea, más de 5.000 ejemplares de rosales. Fue construido en 1915 siguiendo los patrones de similares espacios de otros parques europeos.
  • Parterre. Se trata de un jardín con aires franceses construido en el siglo XVIII. Parterre se caracteriza por sus simetrías, sus cipreses y setos recortados, el monumento a Jacinto Benavente y el Ciprés Calvo, el árbol más antiguo de Madrid, ya que se dice que ha permanecido en pie desde la creación del parque en el siglo XVII.
  • Montaña artificial. En el noreste del parque, sobresale esta colina levantada para complacer al rey Fernando VII. Su interior está vacío y puede servir de sala de exposiciones, pero su exterior dispone frente a los visitantes, atractivos como senda de tierra, vegetación espesa, salto de agua y su barandilla de madera.
  • Casita del pescador. Forma parte, junto con la Montaña artificial y la Casa del contrabandista, de lo que se denomina el Reservado de Fernando VII, situado en la esquina de las calles O’Donnell y Menéndez Pelayo. Es una pequeña casa rodeada de un lago irregular. Al edificio se accede por un puente sobre el lago. Actualmente es un punto de información, que está abierto al público Viernes, Sábado y Domingo de 11:00 y 13:00 horas, es además el centro de adopción municipal de mascotas.
  • Casa del contrabandista-Florida Retiro. Es otro de los caprichos del Rey Fernando VII. Hacia la mitad del siglo XX se convirtió en el restaurante y la emblemática sala de fiestas Florida Park. Hoy la característica cúpula del espacio es el punto focal del Florida Retiro, un moderno multiespacio dedicado al ocio y la hostelería. Cuenta con cinco áreas: Los Kioscos, La Galería, El Pabellón, La Sala y La Terraza, cada una con sabores y entretenimientos definidos.
  • Monumento al Ángel Caído. Dicen que es el único monumento mundo dedicado al diablo. Se trata del Ángel Caído supuestamente al ser expulsado del Paraíso. La leyenda en torno a esta obra de Ricardo Bellver que llegó al Parque El Retiro en 1885, asevera que está situada a 666 metros sobre el nivel del mar.
  • Jardines de Cecilio Rodríguez. Para muchos, este es el lugar más bello y tranquilo de todo el parque. Está dedicado a quien en 1914 fue nombrado Jardinero Mayor del Retiro y llegó a ser Director de Parques y Jardines de Madrid. A él se debe el diseño de la Rosaleda y de la Casa de fieras. En 1940, como Jardinero Mayor de Madrid, proyectó los jardines que llevan su nombre. Posee una entrada majestuosa con la estatua de Venus y las ocho columnas, muy cerca la famosa Fuente de las Gaviotas, con los nenúfares flotando en sus aguas. Sus surtidores alargados , cipreses, olmos, arces plateados, pinos, cedros, césped salpicado de flores, pérgolas, pabellón, pequeñas fuentes, la hacen un lugar privilegiado, pero lo que más atrae la atención de los turistas son los pavos reales que pasean libremente y abren sus coloridas colas.
  • Fuente de la Alcachofa. Construida en 1781 por Ventura Rodríguez para el Salón del Prado y trasladada en 1880 al Retiro, donde preside la Plaza de Honduras, en el ángulo sudoeste del Estanque Grande. El monumento ostenta motivos muy característicos del Barroco: dioses marinos, elementos vegetales y el agua, como elemento imprescindible para la vida. Corona el conjunto una alcachofa. Sobre el pilón circular, un Tritón y una Nereida sostienen el escudo de armas de Madrid.
  • Fuente de los Galápagos. Con recreaciones de Delfines cabalgados por niños, ranas, tortugas y hadas además de mucha agua, la Fuente de los Galápagos es una fantasía hecha realidad. Fernando VII lo quiso así, para celebrar el primer año de vida de su hija Isabel II. Este gran pedestal en forma de palmera, se encuentra en la glorieta de Nicaragua, entre el Estanque Grande y el Templete de música.
  • Quiosco de la Música. En este espacio se respeta una tradición vigente desde 1920: la realización de conciertos de música los domingos de verano en la mañana a cargo de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid y de otras bandas.
  • Paseo de las Estatuas. Va desde Puerta de España hasta el Estanque Grande y se trata de un paseo flanqueado por 13 estatuas de reyes y un pedestal vacío. Su nombre real es Paseo de Argentina pero popularmente se le llama de las Estatuas.
  • Estanque de las Campanillas. Junto con el Estanque Grande, es el único que existe desde los orígenes del Parque del Retiro. Se encuentra muy cerca del Parterre Francés. En el centro del estanque hay una isleta rocosa donde antiguamente hubo un pequeño templete de estilo chinesco del que colgaban unas campanillas que sonaban con el viento.
  • Bosque del Recuerdo. Consiste en una montaña artificial, rodeada por un estanque, sobre la que hay plantados 170 cipreses y 22 olivos, en honor de los 192 fallecidos en los atentados del 11 de marzo de 2004. Se encuentra en la zona suroeste del Parque, cerca de la estación de Atocha.
  • Real Observatorio de Madrid. Hoy es un conjunto histórico-artístico que abarca edificios y un museo, pero en el pasado fue un centro de estudio de astronomía. El Real Observatorio de Madrid está en la parte sur del Retiro, junto a la puerta del Ángel Caído.
  • Senda botánica. Se trata de una senda de unos 8 kilómetros de largo, dividida en siete itinerarios, y que incluye 80 especies de árboles. Una muestra generosa de lo que es el Parque El Retiro, en cuanto a belleza natural.
  • Feria del Libro. La Feria comienza el último viernes de mayo, con una inauguración a la que asiste un miembro de la Familia Real, y se prolonga por 17 días. Las Feria del Libro de Madrid se realiza en el paseo de coches del Retiro.
  • Teatro de Títeres. Único en su estilo en Europa. El Teatro de Títeres tiene programación estable todos los fines de semana.
  • Polideportivo La Chopera. Se encuentra junto al Bosque de los Ausentes Sus instalaciones abarcan 13.350 metros cuadrados que incluyen campo de fútbol, 3 pistas polideportivas, 3 pistas de tenis, 3 pistas de pádel y circuito vita. Además, cuenta con escuelas para niños y jóvenes en disciplinas como fútbol, pre tenis y tenis.
  • Lo anterior ha sido un resumen de los atractivos del Parque El Retiro, pero existen muchos más. Cada visitante encontrará un atractivo a su medida y ánimo, incluyendo actividades recreativas y artísticas o deportivas y de relajación, que se alternan con el paisajismo, las joyas arquitectónicas y las múltiples sendas que ha abierto el pasado en el corazón de Madrid.

Horarios de Apertura al Parque del Retiro

Los accesos al Parque del Retiro permanecen abiertos de 06:00 a 00:00 horas, estaciones de primavera y verano (abril – septiembre) y entre 06:00 y 22:00 horas, estaciones de otoño e invierno (octubre – marzo).

  • La dirección oficial del Retiro es: Plaza de la Independencia número 7.
  • La entrada principal es Puerta de la Independencia (situada frente a la emblemática Puerta de Alcalá). Sin embargo El Retiro tiene un total de 18 puertas clasificadas como monumentales (cuatro) valiosas (cinco) y secundarias (nueve).

Las alternativas para llegar al Parque del Retiro son muchas: a pie, en coche particular, taxi, autobús turístico o transporte público. Los turistas deben tomar en cuenta que los días festivos o los fines de semana puede ser complicado conseguir un lugar donde estacionar. Además, la zona del parque y sus alrededores es de pago, por lo que si la idea es ahorrar, es posible estacionar en calles colindantes.

El acceso al Parque del Retiro es libre.

 

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