La Puerta de Elvira

La Puerta de Elvira es uno de los íconos más representativos de de Granada, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Andalucía: Un lugar que debe faltar en el itinerario de quien visite la ciudad.

Fue declarada en 1986 como Monumento Histórico y Artístico, no en vano considerado un sitio de visita casi obligada en su paso por esta ciudad.

El Arco de Elvira sirve en la actualidad de entrada a una de las calles más famosas de Granada: Calle Elvira, reconocida por sus pintorescos sitios para beber té y bares de tapas bajo una atmósfera bohemia.

Una interesante ruta turística, es la que parte desde la avenida Constitución, donde se aprecia un bonito bulevar para pasear y llegar hasta la Puerta de Elvira, para luego seguir de ahí al barrio Albaycín o continuar por la Calle Elvira hasta la Plaza Nueva para luego subir a La Alhambra.

Historia de la Puerta de Elvira

De la que fuese la puerta de acceso más importante al reino de Granada, en la ciudad hispanomusulmana, solo se conservan restos del arco y un tramo de la muralla original, ya que ha sido sometida a varias modificaciones con el correr de los años.

Su construcción data del siglo XI, y se extiende hasta mediados del siglo XVI, por lo que los registros dividen la historia de este emblemático lugar en dos épocas: la zirí y la nazarí, para el periodo de Yusuf I, entre los años 1333 y 1354.

Los datos apuntan a que los sultanes ziries que llegaron a zona andaluz para trabajar como mercenarios para Almanzor, fundaron la Taifa de Granada, e  instituyeron un reino independiente del Califato de Córdoba.

Posteriormente, en el reinado de Yusuf I de la dinastía nazarita sufrió una primera transformación y quedó conformada como fortaleza autónoma con cuatro torres. Por su importancia y dimensiones sirvió como puesto principal y de control aduanero de entrada a la ciudad.

Su origen pudo ser un complejo, dada la forma del arco, con dos puertas en forma de ángulo y un patio intermedio. Las tropas francesas demolieron su puerta interior y su pasaje, a fin de facilitar el rápido despliegue militar en caso de una sublevación. El origen de su nombre se le atribuye a la primitiva capital de la Cora granadina y a que fue el punto de acceso a la Alhacaba y Albayzín desde el camino de Medina Elvira.

Diseño y arquitectura

Apreciar su arquitectura y elementos decorativos con detalle son parte de una experiencia única.

Se impone como un gran arco en forma de herradura, hecho con dovelas, que son lajas de piedra arenisca, arquivolta del mismo tipo y piezas achatadas también de piedra.Se cree que pudiera haber sustituido a alguna pieza con la talla de llave y mano simbólicas características de las puertas monumentales nazaríes.

Completan la decoración del arco restos de pintura mural, en la jamba izquierda y en las dovelas de piedra del arco, consistentes en imitación de sillería almohadillada.Se cree que estos vestigios de tipo ostentoso pudieran corresponder a algún programa cristiano de embellecimiento de la puerta ejecutado en el siglo XVI, para conmemorar la visita de don Carlos I a la ciudad en 1526, y que incluso, por su parecido con los revestimientos del palacio de Carlos V, pudieran haber sido proyectados por Pedro Machuca, quien realizó trabajos para aquella regia entrada.

La Puerta de Elvira, guarda semejanzas con las grandes puertas conservadas de mediados del siglo XIV como la de la Rambla (Bab al-Ramla) y la de la Justicia en la Alhambra (Bab al-Saria).

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